Josefina Camus y “Distancia 100”: El trabajo se plantea como arte escénico

Distancia 100Quedan los últimos días para ver esta pieza, donde su directora pretende dar cuenta del cuerpo a través de una visión multidisciplinaria, que no jerarquiza las disciplinas involucradas.

Marietta Santi

Josefina Camus es Licenciada en Lengua y Literatura Hispánica de la U.de Chile y egresada de Danza de U. Arcis. En “Distancia 100”, que dirige y coreografía, ofrece una experiencia multidisciplinaria al espectador. Dos mujeres, situadas en polos espacio-temporales, se mueven, interactúan con los objetos de su cotidianidad, usan su cuerpo. En torno a ellas hay proyecciones y una construcción escénica objetivizada artísticamente. Pese a que estudió danza en el Arcis y a que su partner es una intérprete tan reconocida como Paula Sacur, no habla de danza contemporánea sino de “la concreción corpórea de una investigación comprometida de un grupo de artistas en torno a un tema y sus conflictos. Como una materia que muta y que es necesario atender a ello para que crezca cada vez que se vive”.  Sin jerarquía en las disciplinas involucradas.

A continuación, Josefina devela algunos aspectos de su obra.


-¿En medio de qué proceso de búsqueda se inscribe Distancia 100?


Distancia 100-“Distancia 100” nace a partir de la necesidad de reflexionar sobre el cuerpo en la actualidad, de este modo se proponen dos lugares que dialogan con el presente. Un primer lugar expone un cuerpo, el cuerpo entendido como la persona en totalidad, contextualizado en 1920, y otro en el 2020. Ambos necesariamente hablan del presente ya sea por contraste o por exacerbación. El tema es un punto de partida para una investigación o búsqueda de materiales para concretar conceptos e ideas, de este modo surge la reunión de distintos medios artísticos, algunos de las artes escénicas (teatro, danza), visuales (nuevas tecnologías, plástica, instalación, iluminación), sonoras, incluyendo una investigación teórica que sustenta la dramaturgia conceptual de la obra.

El trabajo en este sentido se plantea como arte escénico, y no pretende ceñirse a un género a priori a pesar de la formación de las intérpretes; Paula Sacur (bailarina y coreógrafa), Josefina Camus (Bailarina y Literata). Si bien el cuerpo es el instrumento que en un comienzo nos convocó, los distintos objetos y elementos fueron resultado de una necesidad, y en este sentido se veló porque cada uno de éstos fuera indispensable.

-Cuéntame de la investigación ¿qué caminos seguiste, cuáles fueron tus referentes?

-Para abordar la investigación consulté y dialogué con material teórico, referentes visuales y audiovisuales, que abordaban la temática y la puesta en escena. En cuanto a la temática del cuerpo-persona en las dos épocas, me basé para 1920 en tres figuras femeninas: Simon de Beauvoir, Virginia Woolf y Sofía Urrutia, mi abuela. Dicha investigación pretendía abordar primordialmente el plano autobiográfico, testimonial, con el fin de escapar de la versión oficial histórica y develar la historia privada u oculta.  Respecto del 2020, intenté exacerbar algunos elementos del presente, en relación a las ideas de la eliminación del cuerpo, en la medida en que hoy máquinas u aparatos hacen las tareas que antes hacía el cuerpo, éste se torna despreciable cuando podemos comunicarnos al otro lado del mundo de manera incorpórea, los sentidos progresivamente se ven menos estimulados (a excepción de la sobreestimulación audio-visual).  Las constantes intervenciones del cuerpo; como los cyborgs, divinizando lo robótico o las cirugías estéticas, que dan cuenta de la incomodidad de asumir el propio cuerpo, la obsesión por perfeccionarlo de modo que es transformado en una mercancía para aumentar su valor. Así también el abuso de medicamentos en lugar de atender  a los síntomas del cuerpo, en tanto acuso de recibo de un malestar. En fin son muchos los pensadores que  han reflexionado sobre el cuerpo contemporáneo: David Le Breton, Fiorella Aiello, Rosi Braidotti, Jader Tolja y Francesca Speciani entre otros. Bueno, y en cuanto al referente estético del 2020, corresponde a un cómic futurista (contextualizado en el 2025) “La femme piège” del artista Enki Bilal.

Respecto de la puesta en escena las poéticas que me han influenciado son las de Antonin Artaud, Bertolt Brecht, Xavier Le Roy, La Ribot, Olga Mesa, Nury Gutes, Paulina Mellado por nombrar algunos.

-En términos de lenguaje corporal, ¿qué buscas en la pieza?, ¿qué ejes trabajaste?


-El lenguaje corporal tiene que ver por una parte con el cuerpo real, que supone el cuerpo de las personas reales en escena, Paula Sacur y Josefina Camus, y el cuerpo interpretacional, que es el cuerpo que cada una asume en la interpretación. Ambos planos aparecen en distintos momentos de la obra. Respecto del cuerpo de la interpretación se trabajó como una “investigación del cuerpo de época” desde un eje realista, que tiene que ver con el tono, el peso de cada cuerpo, relacionado también al tiempo (sentido de urgencia) y al espacio (natural, artificial, amplio, reducido) en que se desenvuelven las acciones de cada cual. La idea de desarrollar acciones, hábitos, situaciones cotidianas, fue la primera exploración, poniendo atención en el qué se hace (investigación de las actividades y objetos que se utilizan) y en el cómo se hace (cualidad).

Las acciones son el resultado del mundo interno, social y antropológico de cada cuerpo, 1920 y 2020 respectivamente, en tanto cada cuerpo traduce una época y con ello una cosmovisión. Todo lo anterior fue generando un lenguaje corporal particular en cada intérprete. Por último también trabajamos corporalidades particulares para momentos específicos de la obra, como sucede en la escena de la conchitas donde el espacio natural modifica el estado del cuerpo, y de alguna manera este estado es transversal a las épocas, esto también sucede en la última escena donde se aborda el inconsciente y el extrañamiento en el cuerpo y el movimiento.

-La puesta en escena es un verdadero objeto a observar. ¿Qué pretendes tensionar en ella?

Me interesa la no jerarquía de los lenguajes artísticos, en la medida de llegar a una complementación tal que permita la idea de totalidad, lo cual justamente le da ese valor de objeto artístico.  Más que plantear una tensión como tal, me seduce la idea de abrir posibilidades de lectura, de exponer situaciones a través de distintos medios; el video, la fotografía, el movimiento, la imagen, el sonido, la iluminación, los objetos, sin exagerar ni evidenciar una intensión, de modo que el espectador lea, vaya a su enciclopedia mental y haga ciertos “clics”, complete de manera que le repercuta. La obra comienza muy explícita, narrativa y obvia y poco a poco va proponiendo un mundo más complejo, como las personas, y quizás hacia el final es donde hay más tensión, porque se atraviesa por lo incomprensible, el inconsciente que desarma y deconstruye estas realidades tan obvias.

La tensión pasa por despertar preguntas, no dar respuestas ni certezas, por el placer de pensar, pensar con el cuerpo lo que se observa.

Distancia 100Distancia 100
18, 19 y 20 de Diciembre
20.30 horas
Sala La Vitrina
Marín 0349, Providencia
ENTRADA GRATUITA
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