Héctor Morales: “No ha cambiado mi percepción sobre el héroe”

Entrevista a Héctor MoralesAsí habla quien fuera protagonista de “Prat” (2002), obra que causó una polémica inesperada por sus jóvenes autores. Hoy, ellos forman la exitosa compañía Teatro de Chile, y se dan el gusto de revisitar aquella pieza en “Arturo”.

Marietta Santi

 

En 2002, un grupo de estudiantes de teatro de la Universidad de Chile escandalizaron a medio mundo con “Prat”, un proyecto que mostraba al héroe adolescente y frágil. Pero su mirada triunfó. Hoy son reconocidos como una de las compañías jóvenes más talentosas y visionarias del panorama teatral, y han seguido su búsqueda con íconos universales como Juana de Arco y el mismo Cristo.

Héctor Morales estuvo en “Prat”. Y no sólo eso, él encarnó al héroe y para hacerlo se preparó intensamente, como recuerda. Ocho años después, convertido en un valorado actor de teatro, cine y TV, Morales se vuelve a poner en la piel de Prat y protagoniza “Arturo”, pieza que forma parte de la extensión del Teatro Container en Matucana 100.  Junto a Cristián Carvajal, quien interpreta a un agudo entrevistador, se aproximan a la obra polémica y, de paso, ponen en jaque las formas en que la historia oficial construye su narración propia.

 

-¿Cómo explicarías el trabajo de experimentación que es “Arturo”?

-El año pasado fue un año súper importante para la compañía, porque se hicieron remontajes de casi todas las obras, “Juana”,  “Cristo” y “Narciso”, en Matucana 100. Quedamos en deuda con la obra “Prat”.  Entonces, cuando el Festival de Teatro Container nos invitó, nosotros dijimos, “bueno, este es el momento para acercarnos a “Prat” ’.

-¿Fue unánime la decisión en la compañía?

-Sí, de todas maneras. Decidimos acercarnos a “Prat” desde una reedición sobre el fenómeno mediático y todo lo que pasó con la obra, desde dentro de la obra. El resultado fue “Arturo”, que revisita “Prat” desde una conversación que se inicia entre una persona que no vio la obra y que no era de la compañía,  que conduce la conversación. Uno nunca sabe si está en un simposio teatral o en un programa de televisión…

-Ése es Cristián.

-Sí, y entrevista al actor que protagonizó la obra.

-Que eres tú

-Claro. Entonces “Arturo” empieza desde la ignorancia de cualquier persona que no vio la obra pero a la que le quedó esta estela de polémica. Empezamos a conversar en torno a qué era lo que pasó, qué es lo que habría que aclarar, y yo, como protagonista, voy acercándome desde mi experiencia interna. En un momento él  me dice que tienen audio de lo que pasaba fuera el día del estreno de “Prat”. De a poco nos vamos adentrando en la obra misma y luego nos encontramos con el personaje real, interpretado por mí, y el personaje empieza a dialogar con esta otra persona y vamos revisitando escenas y monólogos de la obra. La defensa la deja de hacer el actor mismo y la asume el mismo personaje. Es bonito, porque  no defendemos la obra, sino que el personaje se defiende a sí mismo, como una versión del otro.

- ¿Cuál es el resultado?

-Dice “oye, soy Prat de esa obra y tú me estás enjuiciando a mí”, pero en realidad este soy yo, o sea la construcción de ese personaje persiste a pesar de la polémica, a pesar de los años y a pesar de que sea distinto al que todos creemos que existió como el héroe histórico.

-Y esta construcción de la que me hablas se parece un poco a la construcción de “Cristo”, porque también buscan a  Cristo, hay videos, hay ensayo-error.

-Hay un juego que es difícil de explicar porque te develaría  la sorpresa de la obra.

Pero tiene que ver con que nunca vemos lo que queremos ver. O sea, nunca logramos ver a ese personaje o a ese héroe. La gran pregunta en “Cristo” era cómo representamos a Cristo. En “Prat” es cómo vemos a este héroe, desde dónde lo vemos, desde el original, desde la representación. Al parecer nunca nos podemos enfrentar realmente al personaje  histórico porque nunca vamos a saber cómo era exactamente. Tampoco la gente se puede enfrentar concretamente al personaje, porque es un personaje de una obra de teatro.

-Es la inquietud de la compañía desde hace mucho tiempo.

-Sí. Además, “Arturo” es súper bonito e íntimo, sólo caben treinta personas como máximo y dura cincuenta minutos. La gente que la ha visto en las cuatro funciones que dimos en Valparaíso en enero quedó muy contenta.  A algunos les pasaba lo mismo que al entrevistador, no vieron la obra y lo único que tenían como información era la polémica. Al final les queda mucho más claro que fue lo que pasó.

-Eras muy jovencito cuando hiciste Prat.

-Estaba en segundo de teatro.

-¿Ha cambiado mucho tu visión desde ese momento, sobre los cuestionamientos que propone la obra?

-¿Sabes? No ha cambiado mi percepción sobre el héroe, creo que lo que  más me gustó de hacer la obra fue que nunca había tenido un acercamiento tan real con él, porque tuve que investigar mucho: leí libros de Villalobos, de Gonzalo Vial Correa, visité su casa en Ninhue. Nunca había tenido tanta información. Para mí, el personaje y la persona siguen siendo igual de valorables e importantes como en esa época. Lo que sí ha cambiado, quizás, es la visión misma de cómo nosotros abordamos nuestros trabajos, con la compañía, porque “Prat” era nuestra primera obra. Después de haber visitado ese personaje tuvimos la experiencia de “Juana” (Juana de Arco) y después vino “Cristo”. Se han ido complejizando los procesos y la mirada que ponemos sobre las obras.

 

“Arturo”

Dirección: Juan Pablo Peragallo 
Elenco: Héctor Morales y Cristián Carvajal 
Duración: 50 minutos

Funciones: Viernes 21:00 horas, sábado 19:30 y 21:00 horas, domingo 18:30 y 20:00 horasPrecios: $3000 general, $2500 estudiantes y 3ra edad, $2000 jueves popular