Rodrigo Bazaes, autor-director de “Pelo negro, boca arriba”: “La obra propone una metáfora en la relación memoria-identidad”

Pelo Negro, Boca ArribaRodrigo Bazaes, autor-director de “Pelo negro, boca arriba”: “La obra propone una metáfora en la relación memoria-identidad”

Tras una exitosa temporada en 2007, la primera obra del diseñador teatral Rodrigo Bazaes, “Pelo negro, boca arriba”, estará hasta el 10 de julio en la sala A2 del Centro Cultural Gabriela Mistral, en el marco de la formación de su nueva y más ambiciosa iniciativa, el Proyecto Antártica.

Pablo Moreira

El diseñador de arte de la exitosa serie de televisión “Los 80” y de célebres producciones nacionales como “Sexo con amor”, “Machuca”, “Fuga,” “La buena Vida” y “Navidad”, conversó con Santi.cl sobre las problemáticas que existen en las relaciones padre-hijo y de cómo se puede llevar la relación memoria-identidad en un simple cabello.

 

-¿Cómo nace y se configura “Pelo negro, boca arriba”?

-Tenía pendiente pasar a la etapa de la escritura y dirección escénica y eso ocurrió en 2007. Coincide también con un proceso de escritura para guión que es paralelo a la dramaturgia de “Pelo negro, boca arriba”, que es la “Buena Vida”, dirigida por Andrés Wood.  Y (la obra) nace de tomar una historia transversal a la chilenidad, relacionado a la ausencia del padre, pero con la necesidad de abordarlo de una manera distinta, subjetivista, intimista, onírica si quieres decirlo así. Y lograr una gran elegía de un hombre que está tendido en la calle y quiere construir su biografía, a partir de esa ausencia. Eso tendió un puente hacia el siguiente montaje, que es Antártica, que me hace proponerme abordar el tema de la relación madre e hijo. En ese contexto se instala una galería de personajes que intentan visualizar o imaginar una nueva república y encuentran la salida sólo en una utopía,  cuya proyección es la imagen de la Antártica. Un país imposible, digamos, y abordado en los años 30 en un contexto de crisis, que se va repitiendo de forma cíclica al parecer en nuestra identidad.

Tras una residencia de 10 semanas en el Centro Cultural Gabriela Mistral, el coguionista de la ultima película de Andrés Wood, “Violeta se fue a los cielos”, relata que Proyecto Antártica es un laboratorio escénico en torno a ciertas claves bechtianas, a la historia de Chile en los años 30. “Con ambas obras intentamos, como colectivo, dado que hablo en nombre de la agrupación Proyecto Antártica que somos cuatro personas: Cristián Reyes, Marcelo Martínez, Katy Cabezas y yo,  llevar adelante este proyecto, y GAM nos acogió.  Y la obra Pelo negro, boca arriba, corresponde a un montaje del año 2007 y éste es un re-montaje, con un nuevo proceso de creación, con dos actores nuevos, como es Rodolfo Pulgar y Mario Soto. La idea era poner las dos obras en diálogo para que el público pudiera revisar ambas y poder construir nuestra propuesta de este mapa de la identidad nacional. Son distintas estilísticamente, pero están motivadas justamente por crear esa revisión de la idiosincrasia local”.

 

-En esta obra se muestra la difícil relación padre-hijo, donde hay un padre ausente ¿Por qué reflejarlo a través de un peluquero?

-Porque los temas son transversales. A mí me interesaba el tema, había que ponerle carne, piel, hueso a esos temas y tenía que ser a través de la biografía de un hombre  y la única imagen que tenía de un hombre tendido en la calle, anónimo, era de esos que quizás pasamos por la calle y no nos preguntamos si es correcto levantarlo o no, y eso coincide con un periodo de investigación, en el cual yo me encerré en una peluquería a escuchar testimonios de las personas que visitaban ese lugar. Y tratando de buscar esos testimonios, resulta que el peluquero fue el personaje que más me atrajo. Había cierto, sino trágico vivir en la figura del peluquero quien está dedicado a atender, solucionar y escuchar a los clientes y producir un bienestar ciudadano permanente y, ese lugar, era tan democrático de alguna forma porque reunía gente de distinta condición social, culturas, ideas y por lo tanto, el salón de peluquería, como lugar de convocatoria y lugar del peluquero, me parecía muy interesante para ponerlo en escena. Ahora, la obra intenta poner una radiografía, pero al mismo tiempo propone una metáfora en la relación memoria-identidad y el cabello se ha transformado en una metáfora de esas identidad y dado el estilo que nosotros manejamos, con ciertas claves bechtianas vamos de cierta forma abordando la biografía por un lado y la metáfora por otro, y la gente termina armando un puzzle al final de la obra.

-En la elección de actores, ¿Por qué elegiste para el reestreno de Pelo negro, boca arriba a Rodolfo Pulgar y Mario Soto?

-Como esto consistía en un laboratorio, donde nos íbamos a encerrar los cuatro gestores y fundadores de Antártica, convocamos a un elenco que fuera capaz de trabajar en ambas obras. Seis actores trabajan en la creación de la obra Antártica  y de ahí extraje a dos actores  que pudieran hacerse cargo de “Pelo negro, boca arriba” y ensayamos en forma paralela ambas obras. Y los actores que elegí fue por su condición de actores con una gran fuerza interpretativa y porque tienen, para mí, el estigma de ser grandes protagonistas, porque tienen la fuerza del actor protagónico creo yo, que es estar en escena durante una hora y media. Donde los monólogos son de una página y hay que tener ciertas habilidades para sostener eso con el público.

 

Pelo Negro, Boca ArribaCoordenadas:

Pelo negro, boca arriba

Autor-Director: Rodrigo Bazaes.

Centro Cultural Gabriela Mistral. Sala A 2 (edificio A primer nivel)

Temporada hasta el 10 de julio.

Jueves a sábado 22:00 y Domingo 21:00 Hrs.

$5000 Entrada general. $3000 Estudiantes y tercera edad.

2x1 Día del padre.