Javier Ibarra: “Esta obra tiene que ver con mi placer por el terror”

SONATA_DE_LOS_ESPECTROS_1El joven director de la compañía Teatro del Terror presenta “La Sonata de los espectros”, en la sala Agustín Sire. El texto, que incorpora el romanticismo y el terror de manera sutil e innovadora, reunió a dos hijas de los destacados actores nacionales Rebeca Ghigliotto y Raúl Osorio, y estará en cartelera hasta el 10 de diciembre.

 

 

Un joven se encuentra exhausto en el suelo producto de un incendio. En el siniestro, el estudiante ha rescatado a varios heridos y está buscando un poco de agua. La hazaña, que es vista por un hombre misterioso que está sentado frente a él, dará pie la historia escrita en 1908 por el dramaturgo sueco Johan August Strindberg.

 

“La Sonata de los espectros”, pieza que marca el nacimiento del naturalismo en el teatro europeo, llega bajo la adaptación de la Compañía Teatro del Terror, compuesta por Javier Ibarra en la dirección y con las actuaciones de Javiera Osorio Ghigliotto, Gastón Salgado, Carlos Aedo, Macarena Béjares, José Luis Aguilera, Camila Osorio Ghigliotto, Luis Alonso, María Luisa Vergara, Soledad Cruz e Ignacio de Vries.

 

La historia relata, a través de la relación del romanticismo y del terror, cómo una serie de personajes grotescos se debaten en medio de un conflicto entre la realidad y la ilusión. En este suceso, la apuesta se enfoca en construir un lenguaje en una corriente compleja para el teatro. Para desglosar este minucioso trabajo, santi.cl conversó con el director de la compañía, Javier Ibarra.

 

- Javier ¿Cómo te llegó este texto y qué te motivo a hacer la obra?

-El texto lo leí por primera vez en esta misma escuela (Teatro de la Universidad de Chile). La leí porque nuestro profesor, Alexis Moreno, tenía un rollo muy fuerte con ella y tuvimos que hacer un trabajo. Era este texto o hacerlo con “La Señorita Julia”, que también pertenece al mismo autor. Y al leerlo quede impactado por la complejidad que tenía toda esta relación metafísica de Strindberg y las situaciones realistas, incubadas con espectros y apariciones. Me pareció muy interesante, sobre todo porque ya estaba con mi rollo de trabajar el terror y no conocía textos que pudieran acercarse a esos temas oscuros.

 

-Y cuando terminaste de leer la obra ¿En qué elementos te enfocaste para potenciar la pieza?

-Esta obra la monté mucho tiempo después de haberla leído por primera vez. Han pasado 7 años, y básicamente creo que tiene que ver con mi placer por el terror y con el desafío de poder tomar un texto clásico y darle ese lugar que tiene el terror. Ese lugar es bien complejo, ya que se juega con la estética, con un estilo de actuación, que es la búsqueda que estamos haciendo con la compañía.

- La música juega un rol muy importante en el género del terror y en esta obra principalmente.

- Sí. En mis trabajos siempre parto desde el nivel actoral. Me interesa mucho la dirección de actores. Este es un equipo grande, hay diseñadores, iluminadores, y músicos. Entonces potencio la actuación, trabajamos por tres meses y desde allí estoy en un dialogo con el músico. Éste ve los ensayos y le da ese toque, que es muy importante para este estilo. En el teatro es muy complejo, no así en el cine, ya que, por ejemplo, tú tienes la cámara que te ayuda a ver más de cerca alguna escena en particular y la música coincide perfectamente con la imagen, porque está hecha de esa forma, pero en teatro es más complejo y eso es lo que vamos trabajando, aparece la música, luego vuelvo a la escena con la música, entonces tengo que comenzar a afinar detalles y dar la mayor precisión posible.

 

-Y sobre el género del terror ¿A qué se debe ese gusto? Porque pareciera que con ese tipo de corriente se buscara tener una atención más poderosa del espectador.

-Yo creo que cualquier tipo de obra puede causar una impresión fuerte dependiendo del estilo, sea drama o comedia. A mí me gusta el terror desde chico. Desde las películas de teenagers (juveniles), hasta las que son más complejas, como “El Resplandor” o “Drácula”, de Coppola. Desde ahí nace mi placer por esto y después, al entrar a la escuela de teatro, me fui interesando en los textos que tenían un estado más trágico. Luego comencé a meterme en este cuento y lo primero que hice fue montar obras escritas por mí porque no conocía obras que pudiesen vincularse con el género que estoy trabajando. Ahora me encontré con “La Sonata de los espectros”, que tenía los lugares que están en el cine de terror, de ficción. Con la obra he ido vinculando el tema del romanticismo, con lo que podía ser el terror en el teatro.

 

-Qué se viene después de “La sonata de los espectros”?

- Queremos montar “Ricardo III” de Shakespeare. Tomar un texto clásico. Es una historia donde hay un personaje bien perverso. De esta manera queremos seguir con el trabajo que estamos haciendo. Nuestro objetivo es poder hacer un tipo de poética de lo que es el terror en el teatro.

SONATA_DE_LOS_ESPECTROS

 

Coordenadas

 

“La sonata de los espectros”

Hasta el 10 de diciembre.

Sala Agustín Sire. Morande 750.

Entrada General $4.000. Est. $ 2.500

Reservas 777 17 82.

www.tdelterrorblogspot.com