Sebastián Ibacache: “Siempre me ha Seducido Hablar de Personajes Marginales”

En “El Hombre del Cartel”, el actor interpreta al mejor amigo del hombre que abandonó su familia para irse a trabajar (vivir) en el letrero publicitario más grande de Sudamérica.

“El hecho de que él tenga la capacidad de abandonar su vida y familia por buscar su felicidad, ese egoísmo, me raya la cabeza”, sostiene el destacado actor Sebastián Ibacache sobre el protagonista de la obra “El Hombre del Cartel”, montaje donde interpreta a su mejor amigo. La pieza, escrita por Carla Zúñiga (“El Deseo”) y dirigida por Daniela Aguayo (“Niñas Araña”), estará en cartelera hasta el 27 de octubre en el Teatro del Puente.

Rubén Araya tiene 42 años y vive a 16 metros de altura, en el aviso publicitario más grande de

 Sudamérica. Tiene una hija adolescente y una esposa histérica a quienes decidió abandonar por 70 mil pesos semanales y botellas de Coca-Cola hasta el aburrimiento, como pago por resguardar los focos que iluminan el imponente aviso.

Su vida transita entre ver el amanecer desde la ventana de su pieza, construida detrás del aviso, hablar con Dios mirando la cordillera y contar con la compañía de un joven que viste de jeans, usa zapatos de seguridad y que lo único que desea es celebrar su cumpleaños con una familia, el Chocolo. “El Choco es el mejor amigo de Rubén. En mí él deposita su nueva vida, me habla de Dios y del origen del ser humano. Nos conocemos de la ciudad, de la calle, y siempre lo voy a visitar”, dice Ibacache (“Little Medea”, “H.P”, “Tragedia Pop”) sobre su relación con el denominado “hombre pájaro” de Conchalí.

Con una escenografía que recrea la habitación y que tiene un dispositivo tipo ascensor que permite que el espectador vea el techo, la pieza es presentada por la compañía La Encalillá.

Además de Ibacache, el elenco está formado por Karim Lela, Alejandra Vega, Ingrid Parra e Ibacache.

-Sebastián ¿cómo armaste a Chocolo y cómo éste se transforma en un buen compañero para Rubén?

-Este personaje existió, se conocieron a través del jote y de las fiestas. Y al actor que interpreta a Rubén (Karim) lo conozco hace 10 años, por lo que tenemos un buen feeling. Sobre el Choco, siempre me gusta investigar, salir a la calle, mirar a la gente. Puedo estar sentado mucho rato observando cómo se comportan y como se mueven. Me ha seducido hablar de los personajes marginales de la sociedad. Además, Chocolo se vincula conmigo porque es una persona muy tímida, solitaria, que en el fono lo único que necesita es que alguien lo quiera. Este último punto no me toca (risas), pero siento que en algunas facetas el rol que tengo en la pieza se relaciona conmigo, entendiéndolo desde un lado más sensible. Yo hablo de la ausencia de la familia, cuando te quedas solo y te tienes que salvar. Este personaje lo que busca es integrarse a una familia, que es la de Rubén, junto a su esposa e hija.

-¿Qué cosas te perturban de tu amigo, Rubén?

- No es que me perturben, o sea, el hecho de que él tenga la capacidad de abandonar su vida y familia por buscar su felicidad, ese egoísmo, me raya la cabeza. Su rollo social, familiar, el tener que mantener una casa, todo eso no le importa. Él se hace amigo de Dios, del jote (mezcla de vino tinto con Coca-Cola), eso me seduce, y no es que haya algo que no entienda sino que su egoísmo, su libertad, y todos esos factores que hacen que no tenga problemas en hacer lo que quiera me sorprenden. Es un ser tan libre que no es inseguro, va, decide y lo hace, eso me gusta de él.

-El protagonista quiere escapar de lo establecido. Sin embargo, la marca para la que trabaja representa todo lo que él rechaza, que es el consumismo ¿cómo se maneja esa dicotomía?

-La Coca-Cola es lo que lo mantiene, le paga un sueldo, esa marca es el signo máximo del capitalismo y él, a su vez, quiere escapar de todo lo que dice la doctrina. Él no está en el rollo de sentirse indigente. Se siente como un bendecido, se conecta con Dios, habla con él, es su amigo. Rubén es un superhéroe, pero dentro de su realidad, su hija y esposa lo odian. Ha sido ausente, su señora está enojada porque nunca más le hizo el amor, porque nunca le respondió con lo que la sociedad tilda de normal.

-¿Han sabido algo de Rubén?

Después de lo que se vio en las noticias, no sé si se supo algo de él. Porque él no se ve como una “noticia” y no hizo esto para generar una noticia, sino por una necesidad. Entonces, que unos actorcillos vayan a su casa y que lo vean como un ser especial, era como una falta de respeto. No sé si está allá.

- ¿Qué pensaste cuando te llegó el texto?

-Me gustó la manera en que está escrito. También me seduce mucho lo que hace la Daniela (Aguayo), siempre me ha gustado. Desde que salimos de la Universidad (ARCIS) hemos trabajado juntos. El equipo también me gustó. Me motiva hablar sobre hechos reales, de gente que tiene sus rollos, que quiere expresar sus necesidades sociales, afectivas. También, tratar lo que significa ser distinto. Me gusta hablar del ser humano, más allá de hacer un teatro culto, político, me vinculo más con la esencia.

-¿Qué otro proyectos tienes?

- Del 8 de noviembre al 8 de diciembre, estaremos con esta misma obra en el Ladrón de Bicicletas, luego, para la misma fecha, estaré con una nueva temporada de “H.P.”

 ElhombredelCartelWEB

Foto retrato: Pablo Moreira

 

COORDENADAS

  • Teatro del Puente
  • Temporada hasta el 27 de octubre.
  • Jueves a sábado 20:00hrs
  • Entradas: $ 5.000 general y $ 3.000 estudiantes y jueves populares.