Una Obra Comprometida en el Teatro de la Aurora

“Lo que pensamos hacer en la pieza era una discusión reflexiva, pero cuando vinieron los involucrados de los hechos reales en los que está basado el montaje a ver la obra, fue un goce bien particular y cumplió con lo que significa dar voz a los sin voz”. Así comienza la conversación que Santi.cl sostuvo con Javier Chávez,  académico y director de teatro, sobre el último trabajo de la compañía Agora Teatro, “Más Allá de Toda Duda Razonable”. La pieza, inspirada en el texto, “Todos eran mis Hijos”, del escritor norteamericano Henry Miller,  toma, además, el caso real del laboratorio Broun y el suplemento alimentario, ADN Nutricomp.
Chávez, junto a Juan Pablo Bástidas y Álvaro Pacull escribieron el texto, que aborda los valores éticos y morales del mundo empresarial. El protagonista

es César (Bastidas), patriarca de la familia y dueño del laboratorio Miller. Él  lleva la maquinaria inescrupulosa de su empresa disfrazada de manera cordial y amena. “Él puede ser encantador, pues logra empatía con el espectador, pero maneja un moral relativa y cree en ella. Como todo empresario juega aprovechando los vacíos legales que hay. Pone el acento en eso porque es la forma como ha llevado el negocio y es el fundamento de su riqueza,  habla de que no le teme a la justicia porque sabe cómo manejarla”, señala Chávez, quien además dirige la pieza.
- Javier, el día del estreno asistieron familiares directos de las víctimas del caso ADN ¿qué sucedió al término de la función?
- Estaban muy agradecidos del trabajo y de cómo se abordó la historia en la obra, ya que no lo tocamos de manera truculenta dejando una postura política clara sobre el tema: los abusos, las familias que se creen dueñas del país, y que hacen lo que quieren. Estuvieron desvalidos, pero a la vez están contentos al saber que alguien los apoya. En ese sentido, se armó una relación directa con nosotros que incluso hizo que la abogada del caso viniera también al estreno. Esto nos motivó a armar acciones con el productor y co-dramaturgo de la pieza, Álvaro Pacull, para contar la historia en otros espacios públicos. De hecho, hemos sabido que las víctimas del caso quieren llevar el juicio a una corte internacional para reabrir la investigación y que se anule todo lo realizado en Chile.
-En el país son muy pocos los casos, si es que los hay, donde empresarios top estén cumpliendo alguna condena por fraudes, estafa, etc. ¿qué te parece eso tras lo investigado y contado en “Más Álla de Toda Duda Razonable?”.
-Eso se traduce a lo que señala César (Juan Pablo Bastidas) en la obra cuando dice que Chile es como una pequeña provincia donde todos se conocen. Los jueces, abogados y fiscales han estudiado en los mismos colegios y universidades. Hay un círculo privilegiado que protege a estos empresarios. La aplicación de la justicia no es igual para todos. Es como el caso del asesinato de la pareja de los Luchsinger-Mackay, hace un par de meses, donde la prensa escrita publicó en casi en una portada completa ese fatal suceso pero,  cuando murió hace poco un comunero mapuche no apareció en ningún lado siendo que se trata de vidas. Esos son los temas que nos empezaron a dar vuelta en la cabeza para llevar a cabo el montaje.
Javier cuenta que pese a que la obra fue armada hace dos años y que no pudo ver la luz hasta ahora, ha sido un maravilloso resultado de creación colectiva que ya los impulsó a querer dar más pasos en proyectos con una línea de denuncia-reflexión.
-¿Por qué no optaron por un caso mucho más masivo, como el de La Polar o el de las colusión de las farmacias?
-Quisimos partir desde la obra de Miller, que es ver las malas prácticas empresariales, pero cuando comenzamos a investigar vimos el abuso del retail, el caso de La Polar y el de la colusión de las farmacias. Todos estos son interesantes, pero estaban ya muy tocados. En eso llegó Cristina (Tapies) y habla del caso ADN. En ese instante me junté con Juan Pablo (Bastidas) y Álvaro Pacull, y comenzamos a crear y notamos que este hecho cumplía casi la misma estructura que el texto de Miller: que existía una familia dueña de una empresa que se da cuenta que tiene a la venta materiales o insumos defectuosos, y que para no perder recursos los lanza igual al mercado provocando la muerte de muchas personas. En el caso norteamericano, pilotos de aviones de guerra mueren por fallas en sus máquinas, y en Chile, niños fallecen por hipokalemia producto del consumo del suplemento alimenticio fabricado por laboratorio Brown. Ahí dijimos “¡este es el caso!”.
-¿Qué antecedentes dejaron de lado?
-Fue difícil porque lo ocurrido fue muy terrible. Los relatos y posteriores consecuencias eran muy importantes para relatar cómo vivieron los hechos, las penas, enfermedades. Sobreponerse a la muerte de los pequeños fue lo más duro para las víctimas. Todo eso carga a la obra y le da un peso real. Nos obliga a crear un trabajo con respeto, lo más claro posible y que sea entendible.
-De acuerdo a toda esa información y a los resultados que ha obtenido la pieza, ¿qué es para ti la ética empresarial?
-Creo que ese es un concepto que se da en todo ámbito de la sociedad, ya que pareciera que siempre todo está al borde de lo ético. Un ejemplo son las universidades y sus escándalos. La ética es manejable por ciertos grupos de poderes. No son siempre los empresarios los que trabajan al límite de las leyes, muchas instituciones, públicas y privadas lo hacen. Nuestra obra anterior, “Un Enemigo”, habla de ello pero desde la esfera pública, entonces se da en todos lados. Cabe destacar que en esta pieza no queríamos satanizar la figura de César, patriarca de la familia, como una persona realmente mala y que no cree en el bien común. Él sí cree en el bien común, pero el de su familia y según esos parámetros éticos él hace el bien. Es como la discusión que se dio con el Chacal de Nahueltoro, que era una animalito que consideró como mejor solución, bajo su propia concepción ética, matar a los hijos de la mujer con que convivía para que no sufrieran solos en la vida. Acá pasa lo mismo, César da todo para que su familia esté bien, pero no ve el sufrimiento que provoca en las afueras de su casona.
-En la dirección, ¿cuáles fueron los principales desafíos?
-Que fuera clara, que se entendiera, que se viera el estado interno de los personajes, una visualidad interesante y que fuese un trabajo que pueda contraponerse con este actual gusto de la tecnología en la escena, donde todo se quiere rápido. Como esta obra está basada en un texto que no es muy fácil de entender, había que jugar con un lenguaje que fuera rico y que todos pudieran captar sin que sea artificiosa.
-¿Qué viene después de esta temporada?
- Ya tenemos confirmadas funciones en comunas, y fuera de Santiago.
-Y después continuarán la misma línea de creación?
-Va por ahí el tema. Queremos seguir porque creo que el teatro es capaz de provocar cambios sociales. No todos, porque no somos políticos, pero si podemos ir de a poco.

 

Coordenadas
Hasta el 31 de agosto
Teatro de La Aurora, Avenida Italia 1133, Providencia.
Jueves, viernes y sábado a las 21 horas
$6000 general y $3000 estudiantes y tercera edad
Reservas al  +56 2 2503 5793