El Rito de Viviana Herrera en "Las Extintas"

La muerte de las hermanas Quispe, en 1974, se ha convertido en un misterio que ha seducido a los creadores escénicos. Primero fue Juan Radrigán, que en su obra “Las Brutas” retrató a estas hermanas de la etnia coya que aparecieron ahorcadas junto a sus dos perros en una gran roca. Ahora es Andrés Cárdenas, reconocido coreógrafo y director de la Compañía de Papel, que las recrea en la pieza de danza contemporánea “Las Extintas”, que este fin de semana termina una corta temporada en el GAM. En escena, Viviana Herrera, actriz recordada por sus roles en la película “Play” y la serie de TV “Volver a Mí”, interpreta a la mayor

de las Quispe y dialoga con las bailarinas Emilia Fierro y Ninoska Valenzuela. Viviana destaca el rito que sucede en cada función de la obra, el contacto sagrado entre este trío femenino.

 

-Viviana, ¿Qué te pareció la convocatoria de Andrés Cárdenas? ¿Por qué?
-En enero pasado mientras veía una función de “Pies pa’ volar” deseé reencontrarme con Andrés y trabajar con él. Quise pedirle su colaboración en un proyecto personal en el que necesitaba de la mirada de un coreógrafo. Nos conocemos desde la universidad, y siempre me pareció un tipo sensible y muy inteligente, alguien en quien confiar y con quien podríamos entendernos. Al término de la función, fui a saludarlo, nerviosa y emocionada por la obra que recién veía, nos abrazamos y fue él quien me sorprende preguntándome si tenía tiempo este año para colaborar con él y trabajar en la Compañía de Papel, en “Pies pa’ Volar” en el rol de Frida Kahlo y en su nuevo proyecto “Las Extintas”. Acepté encantada. Indagar y aprender en el lenguaje del movimiento el trabajo con el cuerpo, silenciar la palabra para que el cuerpo exprese, es algo que me “mueve” desde siempre.

-¿Cuál era tu relación con el caso de las hermanas Quispe? (lo conocías, habías visto las versiones teatrales, en fin)
-En segundo año de teatro en la U de Chile, semestre de realismo, revisábamos obras chilenas y una de las que elegí para escudriñar y llevar a ejercicio fue “Las Brutas”. Estudié la historia desde la ficción de Radrigán y, para conseguir más información de la crónica, no estaba cercana la internet, pero sí la Biblioteca Nacional. Allí fue la primera vez que vi las fotos de esas hermanas, páginas de los diarios con la información del caso y sus misterios… nunca he visto un montaje de la obra de Radrigán.

-¿Cómo fue el proceso de encarnar a una de las Quispe? Cuéntame cómo te preparaste y qué trabajas cuando estás en el escenario.
-Proceso  intenso, tratando de ser muy respetuosa. Admiro la cultura de los pueblos, me mueven las historias de los que ya partieron, ir a las raíces, me sobrecoge el humano frente a su cosmovisión y también los misterios que esconden grandes injusticias. A eso se suma la preparación como para cualquiera de las actividades que realizo: Harta lectura de mi entorno, revisión audiovisual, hoy es posible tomar inspiración de tantos lugares, desde escuchar cantos antiguos, cosa que hago en mi cotidianía desde siempre, hasta tocar varias piedras juntas, repasar la frase enseñada en el ensayo en el patio de la casa bajo el naranjo, llenándome de tierra sobre las piedritas de río y las hojas, en fin. En cuanto a cuando estoy en la escena, es la vida no más. Intento del presente, visiones,  traslado de imágenes, mirar, respirar, todos los sentidos.

-¿Qué te resuena más de la puesta en escena?
-El concepto de Rito, cada acción, movimiento, mirada, respiración y relación con las hermanas principalmente, como un acto sagrado.

-¿Hacia dónde te lleva la obra?
-Me lleva a la Luna y también a una experiencia exquisita como hermana mayor de dos hermanas menores, un poco madre, un poco abuela.

 

Coordenadas
GAM. Sala B1(edificio B, piso 2)
Hasta el 17 agosto, de jueves a sábado a las 20:00 horas y los domingos a las 19:00 horas.
Valor de las entradas:$ 5.000 general y $ 3.000 estudiantes y 3º edad