Teatro y Música Desentrañan a Radrigán

Por Paula Valles
19 años, estudiante, Maipú

La marginalidad, el amor y desamor son los protagonistas en “Fantasmas Borrachos”, texto que el dramaturgo Juan Radrigán escribió hace 18 años y que –tras estrenarse en formato concierto durante el 2014– volvió a cautivar al público en el centro GAM.
El montaje, dirigido por Gonzalo Pinto, combina música y lecturas dramatizadas. Francisco Melo oficia como  narrador de la tormentosa historia entre Ramiro (Fernando Milagros) y María de las Pasiones (Annie Murath).  Melo logra manejar tiempos de la

historia, su la picardía y la melancolía, haciendo énfasis en la triste soledad que vive Ramiro. A su vez, Annie Murath no sólo proyecta la emotividad del texto, sino que además tiene una calidad vocal que sobresale en cada una de los temas que canta. Fernando Milagros interpreta gran parte de las canciones y les da un aire de serenidad y nostalgia con su ya particular voz. Ellos logran desentrañar lo más profundo de la historia: la soledad de sus protagonistas.
La musicalización del montaje está a cargo de un cuarteto de cuerdas, compuesto por Ángela Acuña, y las letras son originales de Radrigán. Resulta interesante la propuesta musical ya que las cuerdas logran mantener constantemente la atmósfera que el texto requiere, y las voces de Murath y Milagros se complementan perfectamente en una potente interpretación.
“Fantasmas Borrachos” resulta ser un perfecto híbrido, demasiada narración para ser un concierto y mucha música para ser sólo una obra teatral. Ambas cosas conviven en este montaje cuyo diseño está hecho para poder disfrutar y entender la historia que Radrigán presenta en el texto, en conjunto con la música que la acompaña.