La Dramática Sencillez de Hilda Peña

Por Sofía Araya
Estudiante, Santiago Centro


En GAM se presenta el desgarrador relato “Hilda Peña”, encarnado por la actriz Paula Zúñiga. Tras un asalto en el banco O´Higgins (1993), la mujer pierde a su único hijo, adoptado de la calle, y que jamás imaginó que se convertiría en el propósito de su vida, felicidad y cordura.
La narración cuenta que Hilda alojó este hombre (su hijo) en su casa. Él empieza a trabajar y conoce a su futura novia a quien

invita a vivir con ellos. En vísperas de Navidad, la protagonista compra ropa a ambos. A la nuera le queda ajustado el pantalón y deciden ir a cambiarlo. Allí ocurre la tragedia.
El mundo se hunde para Hilda cuando debe reconocer sus cuerpos. Se convierte en una mujer desconsolada y desesperada que pierde la cordura tras el trágico acontecimiento que marcó su vida. Pierde su trabajo como peluquera y se dedica a conquistar con artimañas sexuales a los guardias de seguridad del cementerio, para lograr abrir el cajón de su hijo y ver su proceso de descomposición. Esperanzada en que algún día despertará.
La dramaturgia de Isidora Stevenson y la dirección de Aliocha de la Sotta se complementan en una puesta en escena trágica, pasional, sencilla y compleja a la vez. Un texto potente y desgarrador que deja sin aliento al público y con los ojos llenos de lágrimas en varias ocasiones.
Paula Zúñiga despliega una gran maestría y perfecto manejo de su rol. Una actriz que traspasa la interpretación y expresa sentimientos, logrando pasmar al público. La iluminación y el sonido sin duda colaboran en el desenlace de la obra.
Una propuesta integral y muy recomendable, que deja sin palabras.