"Dancer", o la Danza es para Todos

No puedes bailar si no tienes ritmo. No puedes bailar si no tienes dedos. No puedes bailar si no eres atractivo. Estas reglas no existen en "Dancer", un montaje escocés que cuestiona el sentido de ser bailarín y derriba los mitos asociados a la disciplina de la danza.
¿Por qué nos sentimos más vivos cuando bailamos con ganas? Ésa es la premisa que desarrollan Ian Johnston y Gary Gardiner en el escenario, mientras cuentan anécdotas y bailan sus canciones favoritas, que van de Kylie Minogue a Nick Cave.  Son canciones que disfrutan tanto en el escenario como en la cocina o

el baño. Al principio de la obra, Gary hace una lista de todas las personas que no tienen permitido bailar: personas sin ritmo, sin extremidades o, como Ian, en situación de discapacidad intelectual. La seguridad de Gary contrasta con la timidez de Ian, pero cuando este último empieza a bailar su cuerpo habla por él.
El diario inglés The Guardian le dio cuatro de cinco estrellas al montaje, que calificó de íntimo y tierno, "un trabajo encantador: simple, de espíritu generoso, vulnerable y enteramente sin dobles lecturas. Pero no por eso poco sofisticado”.
Desde el comienzo de la obra los dos intérpretes, vestidos como caballeros impecables con traje y corbata, desafían las percepciones y hacen que el público se cuestione la forma en que miramos a la gente, tanto en el escenario como en la vida diaria. Una obra que habla de inclusión, visibilidad y oportunidades en un montaje íntimo y lleno de sorpresas.
Traducida al español por Camila Le-Bert y con una función especial en lengua de señas el jueves 15 de junio, Dancer se presenta en el marco de "Incluye, Tercer Encuentro de Prácticas Inclusivas en la Cultura y las Artes".
Ian Johnston y Gary Gardiner participarán además del panel "Danza y movimiento para la inclusión", el viernes 16 de junio entre las 10.00 y 12.00 horas.

 

Coordenadas
GAM
17 Jun, 20 horas
Sala N2 (edificio B, piso 2)
$ 8.000 Gral. $ 3.000 Est. y 3ed.