"Corazón de chocolate" o el acoso laboral

El 29 de abril de 2017, la dulzura que debería caracterizar a una fábrica de caramelos como lo es Fruna, se vio convertida en amargura al ser escenario del suicidio de Rolando Venegas (45), quien decidió quitarse la vida en su mismo puesto de trabajo. Horas más tarde, uno de sus amigos murió de un ataque al corazón al enterarse que “Chocolatito” -como le decían sus amigos- se había colgado a plena luz del día. La familia de Rolando culpó al hostigamiento laboral del que era víctima, lo que quedó establecido en la carta que escribió antes de morir y coincide con las denuncias que la empresa mantiene por paupérrimas condiciones laborales.

Este es el punto de partida de “Corazón de chocolate. Crónica de un dulce suicidio”, nuevo trabajo de la compañía Ocaso Teatro (“Pichanga”, “Mote con huesillos”) que acaban de estrenar en el Anfiteatro Bellas Artes. "Es un relato de empatía con el otro, con ese trabajador o trabajadora que no está ajeno a sufrir un maltrato silenciado y del cual muchas veces somos cómplices como testigos inactivos o incluso partícipes, queremos instaurar el concepto de mobbing como una práctica real y existente, de la que no nos hemos hecho cargo como sociedad y que compromete todos los aspectos de nuestra vida emocional, física y psicológica”, explica su dramaturgo, David Gajardo.
La puesta en escena se inspira en este caso real para generar una ficción sobre lo que pudo haber ocurrido después de la tragedia, centrándose en la mujer del trabajador – que también se desempeñaba en esta fábrica – y en la venganza que planea al retomar sus funciones y ver que todo continúa como si nada hubiese pasado. Con música en vivo y mucho humor negro, el montaje utiliza también saltos en el tiempo para reconstruir la historia de su relación de pareja. “Nos interesó abordar también la dimensión humana y emocional. Las fracturas afectivas que un entorno laboral nocivo puede generar, no sólo en la persona que lo sufre, sino también en su familia y en la pareja. Vemos cómo una relación de amor puede ser destruida por lo que las condiciones de trabajo le provocan, convirtiéndose en algo distante, con turnos cruzados, teñida por la depresión. Es un daño incluso físico”, agrega su director, Rodrigo Aro.
A través de “Corazón de chocolate”, Ocaso Teatro indaga en la hostilidad humana, en esos rincones de poder que transforman al ser humano, en la aceptación del abuso como un medio por el cual las personas comprometen su día a día con la esperanza de un futuro mejor. Para el colectivo significa una postura política y social de protesta y también la oportunidad de poner en la palestra un tema que es tan frecuente, como invisibilizado. “Se genera una metáfora muy fuerte que abordamos a través de simbología en post de generar una crónica que navega entre el drama y el humor”, concluyen.

 

Ficha artística
Compañía: Ocaso Teatro.
Dramaturgia: David Gajardo Gúmera.
Dirección: Rodrigo Aro Silva.
Elenco: Loreto Araya Abdala, Leonardo de Luca, Jéssica Velásquez, Valentina Torrealba, Nidia Vargas, Gerald Havliczek y David Gajardo.
Composición musical: Tomás Peña, Martín Becerra, Alejandro Tapia.
Iluminación: Diana Fraczinet.
Diseño de vestuario: Elizabeth Pérez.
Diseño de escenografía: Sebastián Escalona.
Asistencia de dirección: Valentina Carmona.
Sonido: Gonzalo Soto.


Coordenadas
Anfiteatro Bellas Artes
7 de marzo al 5 de abril
sábados y domingos, 20 horas
Sistema a la gorra, adhesión voluntaria y consciente al finalizar la función.