"Avalancha" y su poesía descarnada

En un país sin teatro de revistas (cerrados tras el golpe de estado), el glamour y el brillo de la noche recaen en el mundo del transformismo. Solo allí aparecen las divas, desde la mágica transformación de hombres que torturan su cuerpo con tacos, corsés, pelucas y capas de maquillaje. Son ilusión pura, el femenino exacerbado al máximo desde la teatralidad, estudiada o espontánea. “Avalancha”, último estreno del Teatro Nescafé de las Artes on line en coproducción con Cultura Capital, es el nombre artístico de uno de esos personajes. La obra, de Los Contadores Auditores, recorre su presente y su pasado desde las luces y el

brillo del show, hasta la desnudez de sus heridas, sus dolores y sentimientos.
El paso del humor al drama dado por Felipe Olivares y Juan Andrés Rivera en esta pieza es preciso, sin caer en lo que podría haber sido un culebrón. Al contrario, el viaje en que sumergen a Avalancha es absolutamente respetuoso con el transformismo y con la realidad social que la mayoría de las veces esconde: pobreza, abandono, discriminación y finalmente soledad. Dotan al protagonista de verdad descarnada, pero también de poesía.
La obra muestra a Avalancha soñando con que recibe un homenaje en vida, en cadena nacional para todo el mundo hispano parlante. Y desde esa ilusión fantástica -e imposible en una sociedad como la nuestra- desgrana su vida, de luces y sombras, aplausos, dolores y desamparo.
Gabriel Cañas, versátil actor de teatro, musicales y TV, encarna a Avalancha. Si bien sabemos que Cañas es un intérprete de amplio registro, en esta obra se mueve con comodidad y sutileza desde la exageración del personaje a la intimidad desolada de Leo. Puede ser crudo, cuando enfrenta a la esposa de un examante, dolido cuando recuerda al amor que no está, rabioso frente al abandono de su madre. Un gran trabajo de Gabriel, que emociona al espectador.
A eso se suma su impecable caracterización femenina, con corset, tacos, maquillaje y el doloroso “truco”, y las canciones que interpreta con logrado desempeño vocal: “Evidencias”, de Ana Gabriel; “Amor eterno”, de Juan Gabriel y una particular -y lograda- versión de “Yo no soy esa mujer”, de Paulina Rubio. Además de algunos momentos de las conocidas “Yo no soy esa” y “Hombres al borde de un ataque”.
Para ayudarlo a contar su recorrido surgen dos personajes femeninos. Su madre, interpretada por Carmen Disa Gutiérrez, y la esposa de un examante, encarnada por Dayana Amigo. Ambas consiguen verdad y emoción, y Amigo sorprende gratamente en esta veta alejada de sus reconocidas dotes de comediante.
El texto de Los Contadores Auditores pasa de un stand up, que da la partida a la obra, a monólogos internos, monólogos hacia el público e interacciones con otros personajes (su madre, la esposa de un examor, el bailarín/amante). Este viaje es orgánico y fluye sin tropiezos.
La puesta audiovisual va más allá del simple registro de una pieza teatral, pero no se diluye en una propuesta cinematográfica. Se trata más bien de un producto que utiliza lo audiovisual para potenciar la teatralidad.
“Avalancha” es un excelente alternativa, no solo para sumergirse en una historia de profunda humanidad, sino también para homenajear a las artes escénicas, al espectáculo y al la representación.

 

Coordenadas
15, 16 y 17 de abril.
21:00 horas.
$5.000 pesos (Comunidad) y $6.000 pesos (público general)
Venta a través del sistema Ticketek.